Diario de la peste (31). Una taxonomía

Este año y medio de gobierno ya permite hacer una taxonomía aproximada de los errores del gobierno que, entrelazados, se potencian entre sí. No una lista puntual de los fallos, que es ociosa por inmanejable y distractora, sino una tipología de sus equivocaciones que la llevarán a ser, sin duda, la peor administración de nuestra historia reciente. Su anhelo de trascendencia (“juntos haremos historia”) sólo será real al compararse con los grandes desastres del pasado remoto.  

1. Adánico

Piensa que todo lo que se hizo en el pasado está mal. Del aeropuerto de Texcoco al Fonca. Esto lo lleva despreciar esfuerzos que podría capitalizar (reforma educativa) y a empezar de cero cosas que estaban avanzadas (la derogación del Seguro Popular y la creación del frágil Insabi). También le impide corregir con sensatez errores reales (que eran abundantes).

2. Acrítico

Piensa que toda crítica es expresada con una intención aviesa o oculta. La modernidad y la democracia nacen con la crítica. Sin aceptación de la crítica no hay avance ni corrección. Criticar (o descalificar) a los críticos desde el poder es el inicio de la vulneración democrática. La libertad de expresión es la base en que se amparan el resto de las libertades. Este gobierno critica, como Trump, a los medios y comunicadores que considera adversos a sus políticas (ReformaCrónica, Leo Zuckerman, Ciro Gómez Leyva…), censura abiertamente las opiniones divergentes (Carlos Loret de Mola), premia o castiga con la publicidad oficial y manipula, estigmatiza o desinforma desde los medios oficiales (Notimex como ejemplo señero, pero no único). Las conferencias de prensa del presidente en las mañanas conjugan todos estos problemas y los potencian (se manipula, se favorecen las preguntas a modo, se utilizan para descalificar a los críticos, se utilizan distractores).

3. Irracional

En todos los órdenes del gobierno se privilegia a los grupos afines, las cooptaciones de los rivales que aceptan la sumisión y a los dogmáticos sobre los funcionarios con experiencia, conocimientos técnicos o científicos, desde la Comisión Reguladora de la Energía hasta el titular de Pemex (cuyo director es un ingeniero agrónomo sin experiencia previa en la materia). Desde el poder se ridiculiza a los expertos en todos los ámbitos y se minimizan sus conocimientos (ecologistas con el “tren maya”, economistas en Dos Bocas, técnicos aeroportuarios en Santa Lucía…) La administración pública se vacía de técnicos, en ámbitos clave (SAT, Banco de México…) y se llena de rudos (por usar la metáfora de la lucha libre). Un gobierno sujeto a las veleidades del poder político y no al conocimiento acumulado. Los organismos que brindan información objetiva sufren este desprecio (INEGI, Coneval). Se consagra la irracionalidad en las ceremonias públicas (limpias, baños de incienso).

4. Anti-intelectual

Contra la alta cultura y la excelencia artística, casi toda acción en el área es regida por la propaganda, no por la excelencia; por el supuesto impacto popular y no por la calidad. Esto pone en riesgo el sistema de excelencia de la cultura mexicana, construido durante décadas y que era una de nuestras señas de identidad y ventajas competitivas en el mundo. Festivales como el Cervantino, ferias como la Filij o la FIL, iniciativas docentes como el Centro Nacional de las Artes, la red de diplomacia cultural, la oferta de teatros y museos se han visto seriamente mermados por la disminución o la cancelación de presupuesto. El catálogo del Fondo de Cultura Económica, esfuerzo de décadas y bien patrimonial, está en riesgo y en acelerada disminución, enfocado ahora sus tareas en el nicho de los nuevos lectores, pero desde una oferta limitada, ideológica y decidida piramidalmente bajo una primicia falsa (no hay lectores por el precio de los libros). 

5. Obsoleto

La energía es el motor invisible de la sociedad. Su oferta, variedad y precio son un asunto de interés público. No así su producción, que es una transformación industrial como cualquier otra. Esta confusión lleva al gobierno a invertir enormes recursos en una quimera (rescatar Pemex, construir Dos Bocas), cancelar la reforma energética (con promisorias cifras de inversión futura) y negarse a aprovechar el inesperado correctivo de la realidad por la pandemia.

6. Centralizador

Todo se decide en Palacio Nacional, contra la letra y el espíritu del pacto federal (lo que explica el creciente malestar de los gobiernos de los estados). Los órganos autónomos y descentralizados, cuyo armado institucional se creó, justamente, por la propensión natural del poder ejecutivo de abarcarlo todo, son atacados de manera sistemática. Contra ellos se usan todos los medios posibles: desaparición (INEE), desnaturalización (INAI), cooptación (CNDH) o acoso (INE). Un gobierno sin contrapesos, contra la división de poderes, como demuestran la imposición de la agenda legislativa desde la frágil mayoría de Morena y sus aliados (no obtenida en las urnas) y el intento de control del poder judicial (extraña salida de miembros y obsequioso perfil de los nuevos ministros de la CSJN). La cuarta transformación es la segunda muerte de Montesquieu. 

7. Estatista

Contra la autonomía económica y la iniciativa privada. En lugar de expulsar a los mercaderes del templo (contratistas amañados), los expulsa del reino (cancelación del aeropuerto de Texcoco, de la cervecera Constellation Brands, de las rondas petroleras) o los hace suyos (consejo empresarial asesor). Descree del legítimo interés del carnicero, el cervecero y el panadero para contar con nuestra cena y apela a su benevolencia (Adam Smith no existe). No cree en la separación del poder político del económico (logro objetivo de los últimos sexenios) y quiere empresarios afines, dóciles o amordazados. 

8. Anacoreta

Ajeno al mundo. El presidente no viaja y desprecia los foros internacionales (G20, Davos), cancela la promoción de México en el mundo (ProMéxico, Consejo de Promoción Turística) y vigila y limita los contactos e intercambios (los viajes de científicos, atletas, artistas están prácticamente prohibidos desde el presupuesto público o reducidos a su mínima expresión). El gobierno tiene entre sus aliados lo más antidemocrático y desprestigiado del mundo (Maduro, Díaz-Canel). Y eso, a pesar de tener a su mejor cuadro al frente de la SRE (Marcelo Ebrard).   

9. Militarista

Contra lo anunciado y prometido en campaña, se entrega la seguridad al ejército, con labores de policía. Se le confían las obras emblemáticas del sexenio (permitiéndoles con la excusa de la seguridad nacional un manejo discrecional o arbitrario) y la resolución de crisis o coyuntura difíciles (la logística médica del Covid-19). 

10. Polarizador

Mediante la dialéctica del amigo-enemigo, desarrollada por el teórico del nazismo Carl Schmitt (“estás conmigo o contra mí”), aglutina de manera acrítica a su núcleo duro, encarece las desafecciones (como saben Urzúa o Martínez) y mantiene la agitación en su base social (el “pueblo bueno”). 

11. Piramidal

El poder se ejerce de arriba hacia abajo (como se barren las escaleras). Todo se decide por el más alto jefe presente, a imitación del modelo presidencial que, en la medida de sus fuerzas y capacidades, y muchas veces por arriba de sus atribuciones (que consagra la Constitución y son inmensas), toma todas las decisiones (o eso le hacen creer los equipos más inteligentes para avanzar sus agendas). No hay reuniones de gabinete periódicas, ni órganos colegiados, ni equipos transversales. 

12. Monologante

Contra la sociedad civil organizada. En lugar de alentar el impulso plural de la sociedad, que manifiesta su interés en los asuntos públicos (sueño del foro griego) a través de miles de organizaciones de todo tipo, la mayoría asociaciones civiles sin fines de lucro, el gobierno las sataniza en el discurso público (sobre toda las que nacieron para vigilar los actos del gobierno, como “Mexicanos contra la corrupción” de Claudio X González), las entorpece (con nuevos y difíciles requisitos), las vigila y las persigue desde el ámbito impositivo o las seca desde el ámbito presupuestario (con la prohibición de recibir dinero público que ahora se extiende a los fideicomisos mixtos y públicos, afectando la labor altruista de muchas de ellas).

13. Moralista

Vive el poder como una oportunidad para el sermón público. Altera el pacto laico del estado mexicano, una de sus conquistas objetivas desde Benito Juárez. Al César lo que es del César (faltaba más) pero al César también lo que No es del César: las costumbres privadas. No basta con cumplir la ley, hay que cambiar de valores. De ahí, la iniciativa de una Constitución moral, el reparto de la Cartilla moralalfonsina, la presencia ominosa de los evangelistas. Y el freno a iniciativas encaminadas a ampliar las libertades individuales y civiles (legalización del aborto en el ámbito nacional, legalización del uso recreativo de las drogas). 

14. Ilícito

No existe la voluntad ni la claridad de separar y combatir todo aquello que sea ilegal. El Estado no tiene el uso legítimo de la fuerza (su razón de ser, según Max Weber). El mal no existe. Todo es el ambiente en que se desarrolla la gente. Se puede pactar con los criminales (liberación del hijo del Chapo) y, sobre todo, encomiarlos a portarse bien. No hay, por lo tanto, empatía con las víctimas (Sicilia, LeBaron), ni señales de alerta ante la recurrencia de crímenes inhibidores (asesinatos de periodistas, mujeres y ambientalistas). ¿El resultado? El sexenio más violento de la historia y una sensación de impunidad peligrosa y creciente. 

15. Escapista

Al inicio del sexenio, por ideología e impericia, se dejaron de importar los volúmenes de combustible necesarios para la temporada navideña que el país requería. Ante las colas en las gasolineras, el desabasto de productos y el malestar ciudadano se optó por construir una realidad alterna (la lucha contra el huachicol, la compra de pipas, el cierre de ductos), con resultados sorprendentemente buenos en términos de opinión pública y apoyo popular. Esto abrió un marco de posibilidades que ahora se repite: ante cada crisis autoinducida, se busca o un chivo expiatorio o un distractor. Si Ibargüengoitia viviera, su nueva obra se llamaría El avión presidencialUna rifa en tres actos

16. Asambleario

Apela a la participación ciudadana, fuera de los plazos y la regulación del INE, para decidir asuntos públicos trascendentes. Sin debate serio, neutralidad de las autoridades, padrón confiable y lógico, campañas reguladas, se montan consultas amañadas, con la clara voluntad de trasladar el costo de una decisión difícil al anonimato del “pueblo sabio”.

11 comentarios sobre “Diario de la peste (31). Una taxonomía”

    1. Coincido en su totalidad, alarmada, furiosa. Sin embargo tengo una levísima esperanza de que esta locura tendrá su fin más pronto que tarde.

  1. Todo lo que aquí se redacta lo sabía en mi sentir, con cada decisión, con cada jugarreta. Pero hasta ahora lo puedo contemplar traducido a palabras por demás inteligentes.
    Muchas gracias!

  2. Creí que después de tantos años de campaña haría un magnífico trabajo como presidente . Desde que vi como dividió y lo sigue haciendo poniéndose en contra unos con otros .
    Pensé esto no nos lleva a nada bueno .
    Espero que pronto se dé cuenta que la mayoría estamos en contra de su firma de gobernar .

  3. Imagino este texto incluido en una lista de lecturas para estudiantes de historia y política del futuro; un futuro que si esta imagen se vuelve realidad, habría tenido un feliz desenlace para quienes hoy lo vemos con temor, como si fuera un ola a punto de reventarse sobre nuestras cabezas sin que hayamos encontrado el ángulo perfecto para atravesarla.

  4. Excelente Taxonomía y descripción de cada concepto (clasificación) y esto ratifica que el presidente
    es una persona enferma, tal vez en estado terminal (alucinando) y carente totalmente de sus facultades mentales!
    Muchos temas pendientes que hacer tenemos la sociedad mexicana!

  5. Nunca me hubiera imaginado sintetizar y clasificar mis dudas y temores de la manera tan puntual y precisa, al señalar cada valor en su justa dimensión, de este desastroso personaje. … Su YO, regreso a su YO original, para seguir su curso. Nunca cambio, sólo simuló.

  6. Para mi, el mejor presidente que hemos tenido hasta que no se demuestre lo contrario. Predica con el ejemplo. Espero que las nuevas generaciones olviden que la corrupción es algo “normal” y hasta caía en gracia.

  7. Buen analisis, un poco literario, y con nombres de calificativos diferentes pero desgraciadamente cierto.
    Sin embargo, de una u otra forma es informacion ya leida muchas veces…
    Lo que se requiere son alternativas de solucion. Partir el GRAN PROBLEMA en partes (valga la redundancia) que es quien esta detrás de la 4T y del poder que soporta a amlo, y empezar a neutralizarlo uno a uno. Una vez abatidos los pilares, el idolo caera por gravedad.
    Y cuales son los pilares? El congreso mayoritatio de Morena y sus cabecillas, el gabinete, parte perverso y parte sometido, empresarios a modo como Slim, Salinas Pliego, el monton de Priistas que se enriquecieron desde Salinas de Gortari con los que hay un pacto de impunidad, y los nuevos empresarios consentidos de amlo, y por si fuera poco, el bloque socialista de Latinoamerica y el mundo. Mencion aparte es para el ejercito y la armada, y para los carteles criminales protegidos y con impunidad y proteccion, que son la reserva de fuerza bruta para contener las eventuales manifestaciones de la sociedad cuando aparezcan. Porque van a aparecer…
    Asi que en vez de estar repitiendo una y otra vez el problema y las aparentes causas, hagamos el trabajo de YA aportar ideas y acciones para las soluciones.

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